Dos definiciones, un factor común

Muchos aspectos se suman para definir el “borde” o “edge” de la red; si eres de los que piensa que es un centro de colocación en un mercado Tier-II con ciertas especificaciones o un centro de datos modular para ser instalado en las empresas, una cosa está clara: la proximidad es esencial.

Vamos a profundizar en cada concepto. Por un lado, el borde se refiere a centros de datos en mercados emergentes más pequeños – Tier II y Tier III – cuya conectividad y redes proporcionan acceso de baja latencia a aplicaciones de usuario final tales como streaming de video, juegos y contenido OTT en general.

Por otra parte, los vendedores de hardware están desarrollando equipos pequeños y modulares que pueden funcionar como un centro de datos en la oficina operado remotamente con un soporte mínimo para el procesamiento localizado de aplicaciones críticas en la indsutria de la salud, manufactura y transporte.

Nuevas aplicaciones están pavimentando el camino hacia el borde

Gartner estimó que las cosas conectadas – teléfonos, computadoras, automóviles, relojes y un largo etcétera – crecerán a 20.8 millardos de dispositivos para el 2020. Eso es en miles de millones.

Las nuevas categorías de aplicaciones – desde la analítica de datos IoT a la realidad aumentada, los lentes VR e incluso los automóviles autónomos – que requieren que los datos informáticos estén lo más cerca posible del usuario final, están liderando el camino hacia esta transformación al edge de la red.

Por ejemplo, los aviones comerciales generan 10 terabytes por cada 30 minutos de tiempo de vuelo, y se estima que un automóvil autónomo generará y consumirá 40 terabytes de datos por cada ocho horas de conducción. Procesar toda esa data – sensible al tiempo de respuesta – en la nube desafían en gran medida a la infraestructura de red existente.

Ante esto, la comunidad IoT debate en dónde debe llevarse a cabo el análisis y procesamiento de datos. Las opciones son el borde, el dispositivo en sí, una puerta de enlace local o una nube centralizada. Para las aplicaciones no críticas la respuesta estaría probablemente en la nube; sin embargo, las aplicaciones de baja latencia y uso intensivo de datos no son compatibles con la infraestructura de nube tradicional.

OTT crea una mayor necesidad de redes de distribución de contenido

Sin embargo, el Internet de las Cosas (IoT) no es el único motor de la demanda hacia el edge. A medida que el consumo de aplicaciones OTT sigue creciendo, se crea una mayor necesidad de redes de distribución de contenido.

En 2015, la transmisión de video por IP representó el 70% de todo el tráfico de Internet y se espera que aumente hasta el 82% en 2020 según Cisco.

Para ayudar a mitigar las limitaciones actuales de la red, las Redes de Entrega de Contenidos (CDN) como Akamai, CloudFlare, Fastly y compañías de contenido como Netflix, Apple y Google almacenan su contenido más demandado y aplicaciones web en servidores cercanos al usuario final. Estos servidores se colocan fuera de los centros tradicionales de Internet en mercados emergentes más pequeños también conocidos como Tier-II y Tier-III e incluyen ciudades como Atlanta, Phoenix, Denver y, por supuesto, McAllen.

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Hoy en día, el tráfico de CDN representa el 39% de todos los datos de Internet (tráfico IP) según Cisco; y se espera que alcance el 62% de todos los datos de Internet para 2019. Y todavía estamos por ver una amplia adopción de 4K en la televisión y el contenido, lo que aumentaría este número dramáticamente.

Como los consumidores esperan una respuesta en tiempo real y la calidad del contenido OTT aumenta, los centros de datos en el borde de la red comienzan a desempeñar un papel crítico en la planificación de las redes y su infraestructura.

We’re livin’ on the Edge. Literalmente.

La ciudad de McAllen se encuentra justo en la frontera y se ha convertido en un importante centro para la interconexión global de operadores de redes y operadores de México. MDC se enorgullece de liderar este mercado de colocación con tres centros de datos neutrales ubicados en McAllen, Laredo y El Paso.

Nuestro ecosistema de redes incluye ocho de los 10 principales proveedores de Internet del mundo y contamos con la mayor densidad de operadores mexicanos disponibles en los Estados Unidos; además, los proveedores de contenidos se han unido al ecosistema reconociendo la oportunidad sin precedentes que MDC ofrece para servir al mercado mexicano.

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La verdad es que McAllen podría ser visto como un mercado Tier-II o incluso Tier-III dentro de los EE.UU., pero para México es otra historia. Como un colega señaló una vez que visitaba nuestras instalaciones, McAllen tiene lo que se necesita para ser considerado un mercado Tier-I para México.

No hay otro lugar en México donde se pueda obtener la densidad de operadores que MDC tiene en McAllen. Eso es un hecho y una oportunidad inigualable.

Livin’ en el borde nos da una ventaja competitiva y el privilegio de proporcionar soluciones de conectividad a una industria cada vez más grande, en México y en todo el mundo.

McAllen es hoy un mercado edge en constante crecimiento con un toque mexicano.

Y ahora, vamos a Aerosmith-zar este artículo…