Actualmente hay más de tres mil millones de usuarios globales de Internet. Miles de millones de estos consumidores utilizan sus teléfonos inteligentes como principal punto de acceso a Internet, y aunque la mayoría piensa en la velocidad de sus dispositivos móviles como beneficio inmediato de la tecnología 5G, su aplicación va mucho más allá, veamos con casos concretos sus posibles usos.

En la última década hemos escuchado sobre la ebullición del IoT, la proliferación de dispositivos móviles, autos autónomos, redes inteligentes, domótica, eHealth, entre otras tecnologías que necesitarán de una infraestructura que les provea acceso más rápido y con menor latencia.

Podría interesarte: Beneficios de la neutralidad para las transformaciones del 2020

Para el sector de la salud una de las aplicaciones del 5G está en el uso eficiente y seguro de robots capaces de replicar los movimientos de un cirujano. De esta manera los profesionales de la salud podrían llevar a cabo una operación desde cualquier parte del mundo, ya que el robot reproducirá al instante sus movimientos. La importancia de aumentar la velocidad en la transmisión de datos y la disminución de latencia resulta crítico para el resultado.

Otra aplicación está en los autos autónomos y conectados. Hay un tema imperante de seguridad de por medio pues los autos autónomos necesitan de una latencia extremadamente baja para responder a tiempo a las órdenes de frenado, la comunicación inalámbrica entre vehículos, conocido como Car-To-Car (C2C), y la comunicación inalámbrica con la infraestructura, Car-To-Infraestructure (C2I o C2X), permitirán conducir con más información y con una capacidad mayor de reaccionar ante un hecho.

Podría interesarte: Cuatro tendencias voraces para el consumo de red

La infraestructura 5G promete velocidad de datos hasta 100 veces más rápida que 4G, con la latencia del 4G un coche recorrería 1.4 metros antes de recibir la orden de frenar, mientras que gracias al milisegundo de latencia del 5G esa distancia se reduciría a 2.8 centímetros. Una diferencia que podría significar un avance en la prevención de accidentes automovilísticos.

A mediados de 2018 la 3GPP – organización internacional que rige los estándares de comunicación móvil – aprobó el estándar y las especificaciones finales para el 5G en su versión New Radio (NR). Es decir, el 5G que será independiente y que no se apoyará en redes existentes.